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Miércoles, 8 de marzo de 2017 | Leída 30 veces

Un nombre para recordar

Guardar en Mis Noticias.
Jaime Lladó | Director general de Dale Carnegie |

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Dale Carnegie un  famoso comunicador  norteamericano, entusiasta de las relaciones humanas de los años 30, fruto de sus experiencias como formador escribió un libro “Cómo hacer amigos e influir en las personas” que ha resultado ser todo un clásico y el segundo libro de autoayuda más vendido tras la Biblia (si podemos considerar la Biblia un libro de esa índole).


Uno de los principios que Carnegie defendía para tener éxito y desarrollar las habilidades para relacionarse con los demás, es el de esmerarse para recordar el nombre de las personas. “El sonido más dulce que cualquier persona puede escuchar es su propio nombre” decía Carnegie.


Pero a veces, resulta complicado recordar nombres cuando conoces a varias personas a la vez como en una fiesta o en una reunión de trabajo. Hay algunos trucos que nos permitirán recordarlos para dirigirnos a esa persona de forma adecuada.


Toma nota: El primer paso es la impresión. Para recordar un nombre es que quede suficientemente impreso en el cerebro, para ello es necesario por una parte oírlo claramente. Si no entendemos el nombre de nuestro interlocutor no dudemos en preguntarle de forma educada si puede repetirlo y concentrarnos sólo por un momento en el nombre que estámos escuchando. Además, debe quedar impresa la imagen de la persona.

 

Para ello debemos concentrarnos en las facciones y rasgos de nuestro interlocutor, la estructura general de la cabeza, frente, cejas y rasgos peculiares, de su voz o de su complexión.


El segundo paso es la repetición. Repitamos el nombre cuanto podamos al saludarle o al despediros, repitámoslo en silencio mientras habla, usemos el nombre de la persona durante la conversación sin abusar.


El tercer paso consiste en la asociación a una imagen que ese nombre nos sugiere. Podemos hacerlo asociándolo a otra persona con el mismo nombre que ya conozcamos o bien basándonos en algún rasgo de su apariencia que nos haya llamado la atención o usando una rima o un pareado con su nombre.

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