Fundación Hefame ha puesto en marcha una nueva campaña solidaria, ‘Somos solidarios con Myanmar y Tailandia’, destinada a recaudar fondos para las víctimas de los devastadores terremotos que recientemente han sacudido ambos países. La iniciativa responde a la urgente necesidad de ayuda humanitaria en estas regiones, donde más de 2.000 personas han perdido la vida, 4.500 se encuentran heridas y más de 400 desaparecidas, según los últimos datos.
Fundación Hefame anima a socios, empleados y población general a colaborar en la campaña mediante donaciones económicas, que se destinarán a la compra de kits de primeros auxilios, agua potable, alimentos y refugios temporales. Para facilitar la participación, la cooperativa ha habilitado una sección específica en su página web y difundirá en sus redes sociales el enlace que da acceso a la plataforma de donación. Esta acción forma parte del programa ‘Somos solidarios’, que Fundación Hefame activa ante emergencias humanitarias internacionales. Con esta campaña, la cooperativa reafirma su compromiso social y su capacidad para movilizar recursos en situaciones críticas.
En palabras del presidente de Hefame, Enrique Ayuso, “Fundación Hefame busca estar al lado de quienes más lo necesitan en estos momentos tan difíciles. La solidaridad es el motor que impulsa a la cooperativa a actuar rápidamente para llevar esperanza a quienes han perdido todo”.
El pasado 28 de marzo, un terremoto de magnitud 7,7 golpeó la región central de Myanmar, dejando afectadas a más de 20 millones de personas, lo que supone más de un tercio de la población total del país, según cifra la Organización para las Naciones Unidas (ONU). El epicentro del seísmo, ubicado cerca de Mandalay, la segunda ciudad más grande del país, provocó destrucciones masivas en infraestructuras, viviendas y templos religiosos.
Por su parte, Tailandia también sufrió importantes daños en infraestructuras, con edificios colapsados en Bangkok y deterioros en diversas provincias del norte del país. Las autoridades locales han declarado el estado de emergencia y los equipos especializados continúan los esfuerzos para rescatar a las personas atrapadas bajo los escombros mientras se evalúan los riesgos de posibles réplicas.