La Consejería de Agua, Agricultura, Pesca, Ganadería y Medio Ambiente celebró esta semana en el Centro de Demostración Agraria ‘Las Nogueras de Arriba’, en Caravaca de la Cruz, una Jornada técnica sobre el comportamiento de diferentes variedades de pistacho bajo riego, en cultivo normal e intensivo, tras cinco años de ensayos en dicha finca experimental, con resultados prometedores.
El consejero Antonio Luengo destacó que el pistacho “puede ser un cultivo rentable si se produce en zonas adecuadas, como las comarcas del Altiplano y Noroeste, y se eligen bien las variedades”. Añadió que “si bien las producciones suelen ser ligeramente menores que en el almendro de regadío, los precios del pistacho triplican ampliamente los de la almendra más cotizada”.
En la Región de Murcia hay -datos de 2018- plantadas 695 hectáreas de pistacho, de las cuales 277 hectáreas se cultivan en secano y 418 en regadío. Más de la mitad de estas plantaciones no se encuentran en edad productiva, ya que son de nueva implantación.
Las conclusiones de la Jornada apuntan que para lograr que el cultivo del pistacho sea rentable en la Región hay que elegir bien las variedades, establecer las plantaciones en las zonas más adecuadas, como las
comarcas del Altiplano y Noroeste, cumpliendo las exigencias tanto en clima como en suelo, controlar el material vegetal que se vende en los semilleros, para que tenga la correspondiente certificación, mejorar el procesado del pistacho y finalmente apostar por la producción ecológica.
La jornada contó con una elevada participación, incluso de agricultores de comunidades vecinas. Tras las ponencias se mostró en campo el comportamiento de cada una de las variedades, la calidad de sus producciones, así como el proceso de recolección y pelado, en húmedo, de la cosecha.
El ensayo del pistacho ocupa una superficie demostrativa de 0,7 hectáreas, en una de las 14 parcelas experimentales de este Centro, encargado de mostrar técnicas de cultivo novedosas, así como cultivos alternativos y variedades más rentables.
Los resultados indican que hay variedades de pistachero, como Sirora, capaces de dar producciones que se acercan a las del almendro, con la diferencia de que su poda es más sencilla y barata, requiere menos tratamientos fitosanitarios y los gastos de agua y abono están por debajo de la mitad de los de cualquier otro cultivo frutal de regadío. La variedad Sirora destaca este año sobre otras variedades, con más de 1.200 kilos de pistacho seco por hectárea, con los mayores porcentajes de frutos abiertos, el menor número de frutos no comerciales y un tamaño de fruto mediano- grande.
La iniciativa ha sido cofinanciada por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y la Consejería.